file:///G:/EUPG%20UNFV/estrategias_metodologicas.pdf
Estrategias didácticas para la enseñanza
Podríamos
definir a las estrategias de enseñanza como los procedimientos o recursos
utilizados por el agente de enseñanza para promover aprendizajes significativos
(Mayer, 1984; Shuell, 1988; West, Farmer y Wolff, 1991).
La
investigación de estrategias de enseñanza ha abordado aspectos como los
siguientes: diseño y empleo de objetivos e intenciones de enseñanza, preguntas
insertadas, ilustraciones, modos de respuesta, organizadores anticipados, redes
semánticas, mapas conceptuales y esquemas de estructuración de textos, entre
otros (Díaz Barriga y Lule, 1978).
En
este instructivo, nuestro interés se centra en presentar una serie de
estrategias de enseñanza y de aprendizaje, las cuales serán detalladas en particular
en su forma sugerida de uso.
CLASIFICACIONES Y FUNCIONES DE LAS ESTRATEGIAS DE ENSEÑANZA
Las
estrategias seleccionadas han demostrado, su efectividad al ser introducidas
como apoyos en textos académicos así como en la dinámica de la enseñanza (exposición,
negociación, discusión, experiencia, demostración, proyectos, etc.) ocurrida en
la clase. Las principales estrategias de enseñanza son las siguientes:
v
Objetivos o propósitos del
aprendizaje a
v
Resúmenes
v Ilustraciones
v Organizadores previos
v Preguntas intercaladas
v Mapas conceptuales y redes semánticas
v Uso de estructuras textuales
Diversas
estrategias de enseñanza pueden incluirse antes
(preinstruccionales), durante (coinstruccionales)
o después (posinstruccionales) de un
contenido curricular específico, ya sea en un texto o en la dinámica del
trabajo docente. En ese sentido podemos hacer una primera clasificación de las
estrategias de enseñanza, basándonos en su momento de uso y presentación.
Las
estrategias preinstruccionales por lo general preparan y alertan al estudiante
en relación a qué y cómo va a aprender (activación
de conocimientos y experiencias previas pertinentes), y le permiten ubicarse en
el contexto del aprendizaje pertinente. Algunas de las estrategias
preinstruccionales típicas son: los objetivos y el organizador previo.
Las
estrategias coinstruccionales apoyan los
contenidos curriculares durante el proceso mismo de enseñanza. Cubren
funciones como las siguientes: detección de la información principal;
conceptualización de contenidos; delimitación de la organización, estructura e
interrelaciones entre dichos contenidos, y mantenimiento de la atención y
motivación. Aquí pueden incluirse estrategias como: ilustraciones, redes
semánticas, mapas conceptuales, entre otras.
A
su vez, las estrategias posinstruccionales se presentan después del contenido
que se ha de aprender, y permiten al
alumno formar una visión sintética, integradora e incluso crítica del material.
En otros casos le permiten valorar su propio aprendizaje. Algunas de las estrategias
posinstruccionales más reconocidas son: preguntas intercaladas, resúmenes
finales, redes semánticas y mapas conceptuales.
Otra
clasificación valiosa puede ser desarrollada a partir de los procesos
cognitivos que las estrategias elicitan para promover mejores aprendizajes De
este modo, proponemos una segunda clasificación que a continuación se describe
en forma breve:
Estrategias para activar (o
generar) conocimientos previos y para establecer expectativas adecuadas en los
alumnos
Son
aquellas estrategias dirigidas a activar los conocimientos previos de los
alumnos o incluso a generarlos cuando no existan. En este grupo podemos incluir
también a aquellas otras que se concentran en el esclarecimiento de las
intenciones educativas que el profesor pretende lograr al término del ciclo o
situación educativa. Por ende, podríamos decir que tales estrategias son
principalmente de tipo preinstruccional, y se recomienda usarlas sobre todo al
inicio de la clase. Ejemplos de ellas son: las interrogantes, la actividad
generadora de información previa (por ejemplo, lluvia de ideas, la enunciación
de objetivos, etcétera).
Estrategias para orientar la atención de los alumnos
Tales
estrategias son aquellos recursos que el profesor o el diseñador utiliza para
focalizar y mantener la atención de los aprendices durante una sesión, discurso
o texto. En este sentido, deben proponerse preferentemente como estrategias de
tipo coinstruccional, dado que pueden aplicarse de manera continua para indicar
a los alumnos sobre qué puntos, conceptos o ideas deben centrar sus procesos de
atención, codificación y aprendizaje. Algunas estrategias que pueden incluirse
en este rubro son las siguientes: las preguntas insertadas, el uso de pistas o
claves para explotar distintos índices estructurales del discurso -ya sea oral
o escrito-, y el uso de ilustraciones.
Estrategias para organizar la información que se ha de
aprender
Tales
estrategias permiten dar mayor contexto organizativo a la información nueva que
se aprenderá al representarla en forma gráfica o escrita. Proporcionar una
adecuada organización a la información que se ha de aprender, como ya hemos
visto, mejora su significatividad lógica, y en consecuencia, hace más probable
el aprendizaje significativo de los alumnos. Estas estrategias pueden emplearse
en los distintos momentos de la enseñanza. Podemos incluir en ellas a las de
representación visoespacial, como mapas o redes semánticas, y a las de
representación lingüística, como resúmenes o cuadros sinópticos.
Estrategias para
promover el enlace entre los conocimientos previos y la nueva información que
se ha de aprender
Son
aquellas estrategias destinadas a crear o potenciar enlaces adecuados entre los
conocimientos previos y la información nueva que ha de aprenderse, asegurando
con ello una mayor significatividad de los aprendizajes logrados. Por las
razones señaladas, se recomienda utilizar tales estrategias antes o durante la
instrucción para lograr mejores resultados en el aprendizaje. Las estrategias
típicas de enlace entre lo nuevo y lo previo son los organizadores previos
(comparativos y expositivos) y las analogías.
Las
distintas estrategias de enseñanza que hemos descrito pueden usarse
simultáneamente e incluso es posible hacer algunos híbridos, según el profesor
lo considere necesario. El uso de las estrategias dependerá del contenido de
aprendizaje, de las tareas que deberán realizar los alumnos, de las actividades
didácticas efectuadas y de ciertas características de los aprendices (por
ejemplo, nivel de desarrollo, conocimientos previos, etcétera). Procedamos a
revisar con cierto grado de detalle cada una de las, estrategias de enseñanza
presentadas.
TIPOS DE ESTRATEGIAS DE
ENSEÑANZA: CARACTERISTICAS Y RECOMENDACIONES PARA SU USO
Objetivos o intenciones
Los
objetivos o intenciones educativos son enunciados que describen con claridad
las actividades de aprendizaje a propósito de determinados contenidos
curriculares, así como los efectos esperados que se pretenden conseguir en el
aprendizaje de los alumnos al finalizar una experiencia, sesión, episodio o
ciclo escolar.
Como
han señalado de manera acertada Coll y Bolea (1990), cualquier situación
educativa se caracteriza por tener una
cierta intencionalidad. Esto quiere decir que en cualquier situación
didáctica, uno o varios agentes educativos (v. gr., profesores, textos,
etcétera) desarrollan una serie de acciones o prácticas encaminadas a influir o
provocar un conjunto de aprendizajes en los alumnos, con una cierta dirección y
con uno o más propósitos determinados. Un currículo o cualquier práctica
educativa sin un cierto planteamiento explícito (o implícito, como en algunas
prácticas educativas no escolarizadas) de sus objetivos o propósitos, quizá
derivaría en cualquier otro tipo de interacción entre personas (v. gr., charla,
actividad más o menos socializadora, etcétera) que no busque dejar un
aprendizaje intencional en los que las reciben.
En
particular, en las situaciones educativas que ocurren dentro de las
instituciones escolares, los objetivos o intenciones deben planificarse,
concretizarse y aclararse con un mínimo de rigor, dado que suponen el punto de
partida y el de llegada de toda la experiencia educativa, y además desempeñan
un importante papel orientador y estructurante de todo el proceso.
Partiendo
del reconocimiento de que en los programas escolares los objetivos deben tener
un cierto nivel de concretización apropiado (grado de especificidad en su
formulación), y con la aceptación también de la función relevante que
desempeñan en las actividades de planificación, organización y evaluación en la
actividad docente, vamos a situarnos en el plano instruccional, centrándonos en
describir cómo los objetivos pueden fungir como genuinas estrategias de
enseñanza.
En
este sentido, una primera consideración que debemos señalar, radica en la
necesidad de formularlos de modo tal que estén orientados hacia los alumnos. Los objetivos no tendrían sentido si no
fueran comprensibles para los aprendices o si éstos no se sintieran aludidos de
algún modo en su enunciación. De este modo, es pertinente puntualizar que
deben ser construidos en forma directa, clara y entendible (utilizando una
adecuada redacción y vocabulario apropiados para el alumno), de igual manera es
necesario dejar en claro en su enunciación las actividades, contenidos y/o
resultados esperados que deseamos promover en la situación pedagógica.
Las
funciones de los objetivos como estrategias de enseñanza son las siguientes:
v Actuar como elementos orientadores de los procesos de atención y de aprendizaje.
v Servir como criterios para poder discriminar los aspectos relevantes de
los contenidos curriculares (sea por vía oral o escrita), sobre los que hay que
realizar un mayor esfuerzo y procesamiento cognitivo.
v Permitir generar expectativas apropiadas acerca de lo que se va a aprender.
v Permitir a los alumnos formar un criterio sobre qué se esperará de
ellos al término de una clase, episodio o curso.
v Mejorar considerablemente el aprendizaje intencional; el aprendizaje es
más exitoso si el aprendiz es consciente del objetivo.
Ilustraciones
Las
ilustraciones (fotografías, esquemas, medios gráficos, etcétera) constituyen
una estrategia de enseñanza profusamente empleada. Estos recursos por sí mismos
son interesantes, por lo que pueden llamar la atención o distraer. Su
establecimiento ha sido siempre muy importante (en términos de lo que aportan
al aprendizaje del alumno y lo frecuente de su empleo) en áreas como las
ciencias naturales y tecnología, y se les ha considerado más bien opcionales en
áreas como humanidades, literatura y ciencias sociales.
Las
ilustraciones son más recomendables que las palabras para comunicar ideas de
tipo concreto o de bajo nivel de abstracción, conceptos de tipo visual o
espacial, eventos que ocurren de manera simultánea, y también para ilustrar
procedimientos o instrucciones procedimentales.
Las
funciones de las ilustraciones en un texto de enseñanza son (Duchastel y
Walter, 1979; Hartley, 1985; Newton, 1984):
• Dirigir y mantener la atención de los
alumnos.
• Permitir la explicación en términos visuales de lo que sería difícil
comunicar en forma puramente verbal.
• Favorecer la retención de la información: se ha demostrado que los
humanos recordamos con más facilidad imágenes que ideas verbales o impresas.
•
Permitir integrar, en un todo,
información que de otra forma quedaría fragmentada.
• Permitir clarificar y organizar la información.
• Promover y mejorar el interés y la motivación.
Se
ha dicho que las ilustraciones representan la realidad visual que nos rodea con
varios grados de fidelidad.
Los tipos de
ilustraciones más usuales que podemos emplear en materiales impresos con fines
educativos, se describen a continuación (Duchastel y Walter, 1.979):
Tipos de ilustraciones en textos académicos
1. Descriptiva
2. Expresiva
3. Funcional
4. Co instruccional
5. Lógico matemática
6. Algorítmica
7. Arreglo de datos
La
tipología está planteada en términos de la función o utilidad de enseñanza de
una ilustración determinada. Obviamente, una misma ilustración puede caer no
sólo en una, sino en varias de las clases mencionadas:
Descriptiva: Muestran objetos (estatuas, figuras, dibujos, fotografías, etc).
Expresiva: Muy ligada a la anterior pero considerando aspectos actitudinales o
emotivos (fotografías de víctimas de guerras o de desastres naturales).
Coinstruccional: Presenta los elementos o partes de un objeto, sistema o aparato
(esquema del aparato digestivo).
Funcional: Muestran como se realiza un proceso o la organización de un sistema (
ilustración de un ecosistema).
Lógico-matemática: Arreglos diagramáticos de conceptos y funciones matemáticos (gráficas
de variaciones).
Algorítmica: diagramas que incluyen pasos de un procedimiento, posibilidades de
acción, demostración de reglas y normas.
Arreglo de datos: Ofrecen un conjunto de datos o cantidades en forma tabular,
diagramática o cartográfica (series estadísticas).
Resúmenes
Una
práctica muy difundida en todos los niveles educativos, es el empleo de
resúmenes del material que se habrá de
aprender. No debemos olvidar que, como estrategia de enseñanza, el resumen será
elaborado por el profesor o el diseñador de textos, para luego proporcionárselo
al estudiante. A continuación revisaremos los lineamientos para el diseño e
inclusión de resúmenes en cualquiera de las dos situaciones.
Un
resumen es una versión breve del contenido que habrá de aprenderse, donde se
enfatizan los puntos sobresalientes de la información. Para elaborar un resumen
se hace una selección y condensación de los contenidos clave del material de
estudio, donde debe omitirse la información trivial y de importancia
secundaria. Por ello, se ha dicho que un resumen es como una "vista
panorámica" del contenido, ya que brinda una visión de la estructura
general del texto.
Un
buen resumen debe comunicar las ideas de manera expedita y ágil. Puede
incluirse antes de la presentación del texto o de una lección, en cuyo caso
sería una estrategia preinstruccional; o bien puede
aparecer
al final de estos elementos, funcionando como estrategia posinstruccional. Pero
también puede irse construyendo en forma acumulativa, durante la secuencia de
enseñanza, en cuyo caso fungiría como estrategia coinstruccíonal.
Las principales funciones de un resumen son:
v Ubicar al alumno dentro de la estructura o configuración general del
material que se habrá de aprender.
v Enfatizar la información importante.
v Introducir al alumno al nuevo material de aprendizaje y familiarizarlo
con su argumento central.
v Organizar, integrar y consolidar la información adquirida por el alumno.
Organizadores previos
Un
organizador previo es un material introductorio compuesto por un conjunto de
conceptos y proposiciones de mayor nivel de inclusión y generalidad de la
información nueva que los alumnos deben aprender. Su función principal consiste
en proponer un contexto ideacional que permita tender un puente entre lo que el
sujeto ya conoce y lo que necesita conocer para aprender significativamente los
nuevos contenidos curriculares (Ausubel, 1976; García Madruga, 1990; Hartley y
Davies, 1976).
Los
organizadores previos deben introducirse en la situación de enseñanza antes de
que sea presentada la información nueva que se habrá de aprender, por ello se
considera una estrategia típicamente
preinstruccional.
Es
importante no confundir al organizador previo con el resumen. Como señalamos,
este último enfatiza lo más importante del propio contenido que se ha de
aprender, mientras que el primero debe estar elaborado con base en ideas o
conceptos estables y pertinentes.
Hay
dos tipos de organizadores previos: los
expositivos y los comparativos. Los primeros, se recomiendan cuando la
información nueva sea desconocida para los aprendices; los segundos pueden
usarse cuando se esté seguro de que los alumnos conocen una serie de ideas
parecidas a las que se habrán de aprender.
Las funciones de los organizadores previos son:
v Proporcionar al alumno "un puente" entre la información que
ya posee con la información que va a aprender.
v Ayudar al alumno a organizar la información, considerando sus niveles de generalidad-especificidad y su relación
de inclusión en clases.
v Ofrecer al alumno el marco conceptual donde se ubica la información que
se ha de aprender (ideas inclusoras), evitando así la memorización de
información aislada e inconexa.
Los
organizadores previos se elaboran en forma de pasajes o textos en prosa, aunque
son posibles otros formatos, como los organizadores visuales en forma de mapas,
gráficas o "redes" de conceptos, donde éstos son diagramados para
ilustrar sus relaciones esenciales.
Preguntas intercaladas
Las
preguntas intercaladas son aquellas que se le plantean al alumno a lo largo del
material o situación de enseñanza y tienen como intención facilitar su
aprendizaje. Son preguntas que, corno su nombre lo indica, se van insertando en
partes importantes del texto cada determinado número de secciones o párrafos.
El
número de párrafos (o de tiempo de explicación) en el que deberá intercalarse
las preguntas, por supuesto, no se halla establecido; el docente o diseñador lo
seleccionará considerando que se haga referencia a un núcleo de contenido
importante. El número de preguntas, también se fija a criterio, pero se sugiere
que no abrumen al aprendiz.
En
relación al tipo de preguntas, éstas pueden hacer referencia a información
proporcionada en partes ya revisadas del discurso (pospreguntas) o a
información que se proporcionará posteriormente
(prepreguntas).
Las
prepreguntas se emplean cuando se busca que el alumno aprenda específicamente
la información a la que hacen referencia (aprendizaje intencional); mientras
que las pospreguntas deberán alentar a que el alumno se esfuerce a ir "más
allá" del contenido literal (aprendizaje incidental).
Generalmente se evalúa a través de preguntas intercaladas los
siguientes aspectos:
a)
La adquisición de conocimientos.
b) La comprensión.
c)
Incluso la aplicación de los
contenidos aprendidos.
Se
le ofrece al aprendiz retroalimentacíón correctiva (es decir, se le informa si
su respuesta a la pregunta es correcta o no y por qué). Las preguntas
intercaladas ayudan a monitorear el avance gradual del estudiante, cumpliendo
funciones de evaluación formativa.
Por lo anteriormente expuesto, las principales funciones de las
preguntas intercaladas son:
v Mantener la atención y nivel de "activación" del estudiante a
lo largo del estudio de un material.
v Dirigir sus conductas de estudio hacia la información más relevante.
v Favorecer la práctica y reflexión sobre la información que se ha de aprender.
Mapas
conceptuales y redes semánticas
De
manera general, puede decirse que los mapas conceptuales y las redes semánticas
son representaciones gráficas de segmentos de información o conocimiento
conceptual. Por medio de estas técnicas podemos representar temáticas de una
disciplina científica, programas curriculares, explorar el conocimiento
almacenado en la memoria de un profesor o de un aprendiz, y hasta realizar
procesos de negociación de significados en la situación de enseñanza.
En
particular, como estrategias de enseñanza, le sirven al docente para
presentarle al aprendiz el significado conceptual de los contenidos
curriculares que éste aprenderá, está aprendiendo o ya ha aprendido. Así, el
docente puede utilizarlas, según lo requiera, como estrategias pre, co o
posinstruccionales.
Los mapas conceptuales y las redes semánticas tienen algunas similitudes pero
también ciertas diferencias que vamos a exponer a continuación.
Un mapa conceptual está formado por conceptos, proposiciones, palabras de enlace. Un
concepto es una clasificación de ciertas regularidades referidas a objetos,
eventos o situaciones. A cada una de estas clases, le otorgamos un nombre que
expresa el concepto. Al vincular dos conceptos (o más) entre sí formamos una
proposición. Esta se encuentra constituida por dos o más conceptos relacionados
por medio de un predicado o una palabra de enlace. Tales palabras de enlace
expresan el tipo de relación existente entre
dos conceptos o un grupo de ellos. A su vez, cuando vinculamos varias
proposiciones entre sí, formamos explicaciones conceptuales.
En
términos gráficos, para construir un mapa conceptual, los conceptos son
representados por círculos llamados nodos,
y las palabras de enlace se expresan a través de líneas (relaciones de jerarquía) o flechas (relaciones de cualquier otro tipo) rotuladas. De este
modo, tenemos un pequeño mapa conceptual, formado por cuatro conceptos, con
diferentes niveles de inclusividad estableciendo relaciones semánticas entre
sí.
En
los mapas conceptuales, los conceptos y proposiciones se organizan formando
jerarquías de diferente nivel de generalidad o inclusión. Esto quiere decir que
se colocan los conceptos más inclusores o los que más abarquen en la parte
superior del mapa, y en los niveles inferiores los conceptos subordinados a
éstos. Por último cada uno de los conceptos del mapa se vinculan entre sí por
líneas con palabras de enlace.
Las redes semánticas también son representaciones entre conceptos, pero a diferencia de los
mapas no son organizadas necesariamente por niveles jerárquicos. Otra
diferencia, quizá más distintiva con respecto a los mapas conceptuales,
consiste en el grado de laxitud para rotular las líneas que relacionan los
conceptos. En el caso de los mapas conceptuales, no existe un grupo fijo de
palabras de enlace para vincular los conceptos entre sí, mientras que para el
caso de las redes sí los hay.
•
Los mapas y las redes facilitan al
docente y al diseñador de textos la exposición y explicación de los conceptos
sobre los cuales luego puede profundizarse tanto como se desee.
•
Ambos recursos gráficos permiten
la negociación de significados entre el profesor y los alumnos; esto es, a
través del diálogo guiado por el profesor, se pueden precisar y profundizar los
significados referidos a los contenidos curriculares. En este mismo sentido, es
posible animar y enseñar a los alumnos a que elaboren sus propios mapas o redes
(según sea el caso) de manera individual o en pequeños grupos, y luego discutirlos mutuamente (véase Novak y
Gowin, 1988; Ontoria, 1992).
•
El uso de los mapas y las redes
también puede ayudar a los alumnos a comprender en un momento determinado de un
episodio didáctico amplio (tema, unidad o curso), el rumbo recorrido o el
avance de las sesiones de aprendizaje: el caso de un lector, ayuda a asimilar
los conceptos revisados dentro de un texto, hasta el momento de su lectura. Si
el profesor los utiliza adecuadamente, puede coadyuvar a que los alumnos
relacionen con más facilidad los asuntos vistos en sesiones anteriores con los
nuevos temas que se revisan o con los próximos.
•
Con los mapas y las redes es
posible realizar funciones evaluativas; por ejemplo, para explorar y activar
los conocimientos previos de los alumnos y/o para determinar el nivel de
comprensión de los conceptos revisados.
Estrategias
didácticas para el aprendizaje
Una
estrategia de aprendizaje es un procedimiento (conjunto de pasos o habilidades)
que un alumno adquiere y emplea de forma intencional como instrumento flexible
para aprender significativamente y solucionar problemas y demandas académicas.
Estos procedimientos deben distinguirse de las estrategias de enseñanza en el
sentido de que las estrategias de aprendizaje son ejecutadas intencionalmente
por un aprendiz siempre que se le demande aprender, recordar o solucionar
problemas sobre algún contenido de aprendizaje.
A
su vez, la investigación en estrategias de aprendizaje se ha enfocado en el
campo del denominado aprendizaje estratégico, a través del diseño de modelos de
intervención cuyo propósito es dotar a los alumnos de estrategias efectivas
para el aprendizaje escolar, así como para el mejoramiento en áreas y dominios
determinados (comprensión de textos académicos, composición de textos, solución
de problemas, etcétera). Así, se ha trabajado con estrategias como la
exposición, la elaboración de resúmenes autogenerados a través de discusiones,
experiencias y demostraciones, entre otras, que permiten al alumno reflexionar y regular su proceso de
aprendizaje.
La
ejecución de las estrategias de aprendizaje ocurre asociada con otros tipos de
recursos y procesos cognitivos de que dispone el alumno por ejemplo: la atención
y codificación de informaciones, los conocimientos previos, estratégicos (saber
como acceder al conocimiento) y los metacognitivos (conocimiento sobre el
conocimiento).
A
continuación se presentan algunas estrategias de aprendizaje organizadas de acuerdo
a las habilidades que las mismas desarrollen:
Técnica expositiva Habilidades
de comunicación.
Técnica del interrogatorio Habilidades
de asimilación, retención, analíticas, metacognitivas, inventivas y creativas.
Técnica de la discusión Habilidades
de búsqueda de información,
organizativas, analíticas, comunicativas, sociales, de toma de decisiones.
Técnica de la demostración Habilidades
de búsqueda de información, organizativas, creativas, analíticas, de
comunicación, de toma de decisiones.
Método de Proyectos Habilidades
de búsqueda de información, organizativas, inventivas y creativas, analíticas,
de toma de decisiones, de comunicación, sociales y metacognitivas.
TÉCNICA
EXPOSITIVA
DEFINICIÓN / PROPÓSITOS
|
CARACTERÍSTICAS
|
DESARROLLO
|
“Presentación
oral de un asunto cuidando su fidelidad al pensamiento o intención original”
* Informar
* Transferir conocimientos
* Criticar
USOS
Amplia aplicación
en la enseñanza de todas las
disciplinas y de todos los niveles.
* Tema de la clase
* Relato de lecturas
* Conferencias
* Seminarios
* Discusiones
* Debates
* Visitas
* Descripción de observaciones
* Recapitulaciones , etc.
|
* Presentación de un tema previamente investigado en forma ordenada y coherente.
* Exige variación de pautas de instrucción (Ej.: Interrogatorio) preferiblemente
cada 10’.
* Exige interpolación de recursos didácticos (Variación de canales
sensoriales).
1.
Pizarrón
2.
Láminas, Diapositivas
3.
Material de Apoyo, etc.
* Exige observación del comportamiento del expositor:
1.
Voz
2.
Conducta gestual
3.
Uso del espacio físico (desplazamiento).
4.
Atuendo
5.
Conductas distractoras.
|
1. Investigación bibliográfica
previa sobre el tema a exponer y preparación de
material didáctico.
2.
Presentación.
Requiere manejo adecuado de la motivación para focalizar la
atención en el tema.
3. Desarrollo.
Presentar
el asunto en partes lógicas que contengan:
1.
Exposición de la información.
2.
Apoyo de recursos didácticos.
3.
Interrogatorio y aclaratorias.
4.
Recapitulación.
4. Síntesis.
De
las partes expuestas por parte del expositor.
5.
Inferencia de Conclusiones
Estimulando
la participación del auditorio para fijar el aprendizaje.
|
TÉCNICA
DEL INTERROGATORIO
Hay
una técnica de enseñanza que debe merecer la atención del profesor, por ser uno
de los mejores instrumentos del campo didáctico como auxiliar en la acción de
educar. Esta técnica es la del interrogatorio, cuando adquiere el aspecto de
diálogo, de conversación y que va llevando al profesor a un mejor conocimiento
de su alumno.
Ninguna
otra técnica ha sido tan mal utilizada como ésta - sobre todo en nuestras instituciones
educativas - debido al carácter represivo que se le confiere. Interrogatorio ha
sido sinónimo de castigo, forma de “castigar al alumno en la curva de notas
bajas”.
El
interrogatorio permite conocer al alumno y resaltar sus aspectos positivos que,
una vez estimulados y fortalecidos, puedan llegar a anular a los negativos.
El
interrogatorio se presta, también, como función diagnóstica de las dificultades
y deficiencias del alumno. Viene bien, asimismo, para comprender la filosofía
de la vida, el esquema de la conducta, los intereses y valores dominantes que
orientan sus pasos.
Un
diálogo es capaz de mostrar al profesor las dificultades de sus alumnos, y
también de facilitar una aproximación entre ambos. El profesor puede, sobre la
base de este conocimiento, iniciar un trabajo de recuperación y orientación,
junto a sus alumnos, principalmente los que carezcan en mayor grado de
asistencia personal.
Lamentablemente,
no es lo antedicho lo que se observa en cuanto al interrogatorio en clase. En
lugar de servir como vehículo de aproximación entre profesor y alumno, sirve,
mas bien, como instrumento de separación. Es un verdadero simulacro de diálogo
aquel en el cual el alumno tiene que responder como un autómata, de inmediato,
sin tiempo para la reflexión, a las preguntas del profesor. Reflexionar no
sería la palabra adecuada, puesto que la mayoría de las veces lo que se le pide
es pura memorización. Un fracaso o equivale a un cero o a una burla, cuando no
las dos cosas al mismo tiempo.
Se
pierde, de este modo, el mejor instrumento de educación, que debería estar
presente en todas las circunstancias y en la enseñanza de cualquier materia.
El interrogatorio puede ser empleado para diversos fines, dentro de la
actividad docente:
1.
Motivación de la clase.
2.
Sondeo de preparación de la
clase en determinado asunto, antes que sean suministrados nuevas clases o
nuevos conocimientos, de manera que pueda efectuarse la unión de lo conocido
con lo desconocido.
3.
Sondeo en cuanto a las
posibilidades del alumno.
4.
Verificación del aprendizaje,
a fin de saber si lo que fue enseñado fue debidamente asimilado; si no lo fue,
o si lo fue de manera inconveniente, se posibilitará una rectificación del aprendizaje.
5.
Estímulo para la reflexión.
6.
Recapitulación y síntesis de
lo que fue estudiado.
7.
Fijación de las nociones
tratadas en situación de estudio.
8.
Anulación de la indisciplina.
9.
Estímulo al trabajo individual
durante la clase.
10. Preparación del ambiente para cambio de la actividad que constituye la
presentación de un tema nuevo.
El
profesor debe apoyarse en las preguntas que exijan reflexión, de modo
que las respuestas no sean una mera expresión estereotipada. Debe exigir, como
respuesta a una pregunta, la frase completa; no debe aceptar los monosílabos
que poco o nada expresan como: “si” o “no”.
La
pregunta debe ser dirigida a la clase, en general, para que todos sean
concitados a la reflexión; posteriormente, el profesor indicará cuál es el
alumno que debe responder. La pregunta dirigida en forma directa a un alumno
presenta dos inconvenientes:
1.
el alumno interrogado se emociona y difícilmente puede responder de
manera normal.
2. los alumnos no interrogados
piensan “Esta vez no fui yo la víctima” y se desentienden de elaborar
mentalmente la respuesta.
Cuando
el alumno no sabe responder a una pregunta, el profesor debe dirigirse a otro.
En el caso de que la falta de respuesta persista, debe preguntar a toda la
clase quién puede responder. El profesor solamente deberá responder cuando esté
convencido de que la clase es incapaz de hacerlo. Estas oportunidades de
fracaso general, no obstante, pueden ser aprovechadas para encomendar tareas o
estudios dirigidos acerca del tema enfocado. Otra práctica bastante
recomendada, en estas circunstancias, es que el profesor no conteste a la
pregunta y la deje como investigación para los alumnos.
Las preguntas reflexivas pueden clasificarse en:
1.
Preguntas que exigen selección de datos: “¿Cuál
es la idea principal de lo que fue leído?”.
2.
Preguntas que exigen comparaciones y contrastes: “¿Cuál es la diferencia entre verbos irregulares y regulares?”.
3.
Preguntas que exigen evaluación: ¿A quién se
debe la divulgación de las ideas republicanas en Brasil?”.
4.
Preguntas que exigen decisión a favor o en contra, y que, por lo
general, se asocian a otras que requieren aplicación de causa y efecto: ¿Qué fórmula de resolución de ecuaciones de 2do. grado emplear para 2
X2 + X - 20= 0? ¿Por qué?”.
5.
Preguntas que exigen explicación: “¿Cómo se
explica que las costas de la península itálica se llamaban antiguamente Magna Grecia?”.
6.
Preguntas que exigen análisis: “¿Cuáles son
los elementos componentes del ácido clorhidríco?”.
7.
Preguntas que exigen comprensión de las relaciones entre dos informes: “¿El realismo de Aristóteles es igual al de Platón?”.
8.
Preguntas que exigen ejemplificación: “¿Cómo
proceder en el caso de preguntas disciplinadoras?”.
En
el caso del examen oral, las preguntas deben tener una secuencia natural y
aproximarse en el mayor grado posible a la conversación, al diálogo, para que
no se formalicen demasiado. Cuando utiliza el interrogatorio, el profesor debe
evitar preguntas de este estilo:
1.
Que den respuesta SI o NO.
2.
De doble sentido o que
abarquen mas de una respuesta.
3.
Sintéticas y excesivamente complicadas.
4.
Dobles, es decir, que en la
realidad comportan dos preguntas.
5.
Estructuradas con las mismas
palabras de un texto estudiado, o que reproduzcan las mismas palabra del texto.
6.
Que sugieran o que contengan
la respuesta.
7.
Una detrás de la otra, sin dar
tiempo de reflexionar al alumno.
8.
A diestra y siniestra, transformando
el aula en un puro interrogatorio.
9.
Contestadas “en coro”, siempre
que no se trate de enseñanza de idiomas extranjeros en la cual esta forma de
respuesta puede constituir un ejercicio de pronunciación.
10. Dirigidas solamente a un grupo exclusivo de alumnos en lugar de
distribuirlas entre todos.
APLICACIÓN DE LAS TÉCNICAS PARA LA FORMULACIÓN DE PREGUNTAS
Se
sugiere que todos los docentes deben conocer los tipos de preguntas que pueden
hacer y los tipos de respuestas que se pueden obtener con las mismas. La teoría
que aquí se sostiene establece que: Si el docente desea obtener una respuesta en
un nivel seleccionado de pensamiento, entonces se debe construir una pregunta
apropiada por medio de la cual obtener el nivel de respuesta por parte del estudiante.
La simple adopción de la estrategia del “si-entonces”
le da al maestro el conocimiento necesario del nivel intelectual en el cual
se está dirigiendo al grupo. Esta estrategia también requiere de una toma de
decisiones y de una evaluación concomitantes y continuadas por parte del
docente y que se puede aplicar en todos los niveles de enseñanza y con todos
los tipos de estudiantes.
Categorías básicas de formulación de preguntas
Por
conveniencia usted puede clasificar todas las estrategias para hacer preguntas
en tres categorías: (1) convergentes, (2) divergentes, y (3) evaluativas. Esta
clasificación es una versión ligeramente modificada de la propuesta de James
Gallahger y sus colaboradores (Verduin, 1967). Si el docente asigna un valor
(dimensión afectiva) a todos los tipos de preguntas que les hace a los
estudiantes, entonces se vuelve necesario tener un método para verificar que el
maestro está usando patrones especificados de cuestionamiento. Se necesita
cierto tipo de esquema de clasificación. Los estudios previamente citados
indicaron que las tres categorías podrían ser un método eficiente por medio del
cual tabular los tipos de preguntas que se hacen en el aula.
1) Preguntas convergentes
Las
preguntas convergentes, en su mayoría, obtienen respuestas cortas por parte de
los estudiantes. Esto es, si usted
tiene un objetivo de aprendizaje que incluye la manifestación por parte del
estudiante de una conducta que consiste en respuestas breves tales como “si” o
“no” o frases muy cortas, entonces usted debe planear el uso de un patrón de
preguntas convergentes. Además, si se usa un patrón de este tipo, debe saber
que se está enfocando en los niveles más bajos del pensamiento -esto es,
en los niveles de Conocimiento y
Comprensión. Se debe hacer notar que el uso per se de una técnica
convergente no debe interpretarse como “mala“. En muchas situaciones usted
decidirá que los alumnos no necesitan demostrar un conocimiento de lo
específico; en tales casos, son apropiadas las estrategias de cuestionamiento
de nivel más bajo.
¿Por
qué desearía usted preparar objetivos de aprendizaje que utilicen un patrón de
cuestionamiento de tipo convergente? Existen varias posibilidades que se pueden
tomar en consideración. Por ejemplo, si usa un estilo de enseñanza inductivo
(que va de un conjunto de datos específicos hacia una conclusión que obtiene el
alumno), entonces usará una gran cantidad de preguntas de tipo
convergentes. También, puede ser que quiera usar preguntas de respuesta breve
como ejercicios de “calentamiento”
para romper la monotonía en un salón tradicional. Los docentes que enseñan idiomas
extranjeros pueden utilizar
un
patrón
convergente, de fuego rápido que les ayude a desarrollar habilidades orales, de
vocabulario y de ortografía entre los estudiantes.
Esta
técnica también permite que todos los alumnos participen. Un docente de
ciencias también puede usar el mismo
método. Por ejemplo, un curso típico de biología tiene más términos y conceptos
“extranjeros” que todo el nuevo vocabulario que debe aprender el alumno
promedio de nivel básico en un curso de lengua extranjera! Así, un docente de
biología puede desear usar una técnica convergente en los primeros minutos de
la clase para llevar la participación al máximo y para generar una motivación
verbal constructiva entre los estudiantes.
Una
técnica convergente, de fuego rápido, se centra en los objetivos específicos de aprendizaje, en las habilidades, en las
terminologías específicas, o en las respuestas cortas. El uso de esta
técnica con respuestas breves se puede demostrar en una clase de matemáticas
cuando el docente desea que los estudiantes practiquen el cálculo verbal
rápido. Un docente de ciencias sociales puede desear usar una técnica exacta
para identificar los aspectos específicos de información o los hechos.
Los
patrones convergentes básicos le permiten a usted “dominar” el pensamiento de los estudiantes al preguntarles cosas a
las que puedan dar respuestas cortas y de bajo nivel intelectual que incluyan una única respuesta o un número limitado de
respuestas lógicas. Usted debe comprender que un patrón de cuestionamiento
convergente no es un medio apropiado para estimular las respuestas que
motivan el pensamiento o las discusiones grupales; al contrario, enfatiza los
niveles de Conocimiento y de Comprensión.
A
continuación se presenta una lista de preguntas convergentes. Observe que todas
ellas cumplen el criterio de limitar las respuestas de los estudiantes a un
espectro limitado de opciones posibles y están más bien orientadas hacia el recordatorio que al análisis.
1.
¿Bajo qué condiciones el agua
hierve a menos de 100ºC ?
2.
¿Qué ayuda a que el pan se infle?
3.
Por qué hay relativamente poca
gente en los desiertos de cualquier país?
4.
Explique las actitudes que los
poetas románticos tenían hacia la naturaleza.
5.
¿Dónde y cuándo construyó
Champlain el primer correo comercial francés?
6.
Explique la teoría del “Big Bang”.
7.
Describa cómo difieren los
sistemas gubernamentales parlamentarios del tipo que se describe en la
Constitución de los Estados Unidos.
2) Preguntas divergentes
Las
preguntas divergentes son lo opuesto de las convergentes. En lugar de ir tras
un sólo aspecto, usted, con la estrategia de las preguntas divergentes, tratará
de obtener de los estudiantes respuestas muy variadas. Por medio de las
preguntas divergentes también se obtienen respuestas más largas por parte de
los estudiantes. Así, si usted desea evocar diferentes
respuestas del grupo, entonces deberá hacer una pregunta
divergente. En resumen, cuando se discuten las ideas y usted desea obtener una
variedad de respuestas por parte de los estudiantes, reconocerá como apropiados
los diferentes tipos de preguntas divergentes. Esta técnica es ideal para
construir los auto-conceptos de los grupos minoritarios o de los status
socioeconómicos más bajos porque frecuentemente las preguntas divergentes
tienen pocas respuestas “correctas” o “equivocadas”.
Obtener respuestas múltiples Si desea obtener respuestas múltiples; entonces usará una
técnica de respuestas múltiples. Básicamente, una técnica de este tipo es como
sigue: Después de decidir que más de un alumno deben responder a una pregunta
divergente en particular, entonces usted hace una pregunta que tenga respuestas
múltiples. Después de hacer la pregunta, pida a tres o cuatro de sus alumnos
que den una respuesta y adopte un papel pasivo en la mini-discusión. Una
técnica así enseña a los estudiantes a dirigir una discusión grupal- una
estrategia de enseñanza un tanto más sofisticada cuando se usa de manera
apropiada. Además, esta técnica también moldea sus habilidades para escuchar.
Aceptar la diversidad Además de obtener respuestas múltiples y más largas, debe estar
preparado para aceptar respuestas diversas. Cuando usted hace una pregunta
divergente, entonces debe esperar una multiplicidad de respuestas así como
algunas creativas. Si su objetivo es permitir o estimular las soluciones
novedosas y las respuestas creativas, entonces es apropiado el método
divergente. Este es un concepto muy importante en el arte de hacer preguntas.
Para reforzar la conducta apropiada para dar respuestas, debe demostrar un alto
grado de aceptación hacia las respuestas de los alumnos. Esto significa que no
deba usar tácticas sutiles de sometimiento, independientemente de que le
parezca extravagante el punto de vista del alumno o de que sea contrario a lo
que usted esperaba. La regla consiste en que cuando hace preguntas divergentes,
debe permitirles libertad de respuesta a sus alumnos. Nuevamente, esta es una
gran técnica para los estudiantes que están en desventaja, porque pueden
convertirse en “estrellas” del grupo.
Se
necesita mucho esfuerzo para remodelar los patrones de conducta del estudiante
y obtener el nivel apropiado y el tipo de respuesta con el uso de las técnicas
de cuestionamiento divergente. Durante cientos de horas de clase, los
estudiantes desde primaria hasta secundaria han estado condicionados para dar
respuestas cortas y de un pensamiento de bajo nivel. El docente que comienza a
programar preguntas divergentes en los períodos de preguntas en el aula también
debe tener paciencia para informar a los estudiantes que el nivel de las
preguntas está cambiando y que el nivel de sus respuestas también cambiará
drásticamente; será diferente del nivel de las respuestas que se dan con la
técnica breve o convergente que comúnmente usan otros docentes.
Al
usar la técnica divergente para hacer preguntas, pronto descubrirá que los
estudiantes responderán en los niveles
superiores de las categorías del pensamiento de la taxonomía cognoscitiva -esto
es, Aplicación, Análisis y Síntesis. Además, debe desarrollar preguntas
que, a lo largo de un período largo, progresen gradualmente hacia otras
preguntas divergentes para estimular el pensamiento analítico y sintético. Este
punto ha sido demostrado ampliamente en grupos en los que la mayoría de los
estudiantes se encuentran en desventaja académica. Así, si usted quiere que sus
alumnos estén preparados para dirigir sus discusiones y para dar respuestas
orales y escritas más largas y variadas, entonces la técnica divergente es la más
apropiada para lograrlo.
Los
criterios que caracterizan al marco de referencias divergente para hacer
preguntas son las respuestas más largas y de mayor diversidad. El que usted se
decida a usar este tipo de preguntas requiere que ayude a sus alumnos a localizar
las diferentes fuentes de información para que ellos puedan compartir diversos
puntos de vista en el grupo. En la siguiente lista se incluyen preguntas que
pueden clasificarse como divergentes. Observe que algunas se han adaptado de la
anterior lista de preguntas convergentes.
1.
¿Qué tipo de desarrollo social
y cultural se pudo haber dado si Cristóbal Colón hubiera llegado a la isla de
Manhattan el 12 de octubre de 1492?
2.
¿Qué pasaría en una escuela si
no tuviera reglas?
3.
¿Cuáles otros métodos considera
usted que son eficaces para la jardinería orgánica y que no se enlistan en este libro?
4.
¿Cómo afecta a la conducta
humana el ambiente?
5.
¿Por qué no elegiría la
soldadura de arco frente a la soldadura de gas en la fabricación de objetos de
arte?
6.
¿Qué tipo de evidencias
buscaría usted si fuera opositor a la teoría de “Big Bang” ?
7.
¿Cuál sería el impacto sobre
los estándares de vida si se agotaran los recursos petroleros de la nación
dentro de diez a veinte años?
3)
Preguntas evaluativas
En el tercer patrón para
hacer preguntas se usan las de tipo divergente, pero con un componente
adicional
-la
evaluación. La diferencia básica entre una pregunta divergente y una pregunta
evaluativa es que esta última tiene un
conjunto de criterios de evaluación o de juicio. Al preguntar por qué algo
es bueno o es malo, usted está haciendo una pregunta de evaluación. Sin
embargo, es posible que una pregunta de este tipo tenga como resultado algo más
que un conjunto pobre de opiniones diversas en los estudiantes. Por lo tanto, en
las preguntas de evaluación, enfatice la especificidad de los criterios por
medio de los cuales el estudiante juzga el valor o la propiedad de un objeto o
de una idea. Al igual que con las preguntas divergentes, usted debe aceptar las
respuestas de los estudiantes para estimularlos a dar respuestas evaluativas a
las preguntas que les hace.
Un
componente fundamental en el marco de referencia de las preguntas evaluativas
consiste en que el docente sistemáticamente ayuda a los estudiantes a
desarrollar una base lógica para el establecimiento de criterios de evaluación.
Por ejemplo, si usted hace una pregunta y el estudiante da una respuesta a un “Por qué”, diciendo solamente un “Por que sí”, debe reconocer
inmediatamente que al alumno le falta percepción lógica, que es dogmático o
arbitrario, o que simplemente no comprende cómo estructurar un conjunto lógico
y consistente de criterios de evaluación. Nuevamente, se le previene que nunca
debe usar el sarcasmo o cualquier otra técnica despreciativa; en vez de
eso, tenga un enfoque positivo y refuerce al estudiante en un ambiente que lo
lleve a un desarrollo lógico de criterios de evaluación. El comentario típico
del maestro, “No estás siendo lógico”, no
le da al estudiante una base para mejorar. Deles un conjunto específico de
criterios a partir de los cuales puedan construir criterios propios. De esta
manera, comprenderán por qué tienen sus juicios de valor u opiniones. Como
introducción a esta técnica se le recomienda una sesión de escritura colectiva,
en la que el docente y pequeños grupos de alumnos colaboren para enlistar los
criterios.
La
observación confirmará que cuando las preguntas evaluativas se presentan y se
obtienen las respuestas de los alumnos, usted y ellos desearán clasificar las
respuestas de evaluación según un rango amplio que vaya desde las “malas” o
“ilógicas” hasta las “buenas” o “lógicamente desarrolladas”.
El
término respuesta no se ha usado según su acepción de algo definitivo,
terminado o de última palabra, sino como reacción. Los patrones de
cuestionamiento convergentes pueden obtener respuestas definitivas por parte de
los alumnos; pero cuando se delimitan preguntas divergentes y evaluativas los
estudiantes no dan respuestas definitivas o absolutas, sino que dan respuestas
que tienden a ser relativas, menos que
ciertas, o tentativas.
Observe
también que el término continuo puede describir un esquema
de clasificación. Ni las respuestas ni las preguntas se pueden categorizar
convenientemente dentro del concepto dualístico de “bueno o malo” o “apropiado o inapropiado”. La mayoría
de las respuestas de los estudiantes en la modalidad evaluativa demostrarán un rango amplio de pensamiento cuando se
basan en criterios de evaluación. Éste es precisamente su objetivo al usar
preguntas de evaluación. Después usted las clasifica según su desarrollo
lógico, consistencia interna, validez, y tal vez responsabilidad. En resumen,
se le sugiere nuevamente que acepte todas las respuestas de sus alumnos y,
cuando se desarrollen inconsistencias lógicas
aparentes, discútalas después
de que el alumno haya tenido una oportunidad para exponerlas. Así
si usted quiere permitir que
los estudiantes realicen evaluaciones y juicios acerca de lo que han aprendido,
entonces lo más conveniente es que usted utilice la técnica de las preguntas
evaluativas.
En
la siguiente lista se proporcionan ejemplos de preguntas evaluativas. Recuerde
que la mayoría, si no es que todas, son también divergentes. La única
característica que las hace diferentes consiste en que las evaluativas
descansan sobre criterios de juicios establecidos. Observe que algunos de los
ejemplos que se presentaron previamente como preguntas divergentes ahora se
convierten en preguntas evaluativas.
1. ¿Por qué el sistema parlamentario de gobierno muestra un mayor interés
hacia los ciudadanos del sistema legislativo?
2. ¿Por qué el mundo es un mejor lugar a causa de las computadoras?
3. ¿Por qué los buenos maestros buscan estar conscientes de los tipos de
preguntas que hacen?
DINAMICA
DE GRUPOS
¿Qué es un Grupo?
“La fuerza o potencia del
grupo, su dinámica, pueden traducirse en fuerza educadora o modeladora, y por
tanto no sólo puede usarse
sino que no debe desperdiciarse en la acción educativa”.
Dentro
del uso común el concepto de grupo es altamente comprensivo y se utiliza para
designar conjuntos muy dispares en sus características: desde los que miran una
vidriera hasta los que componen una familia. Aún en el campo de la psicología
social, el grupo puede ser considerado como un conjunto de personas que reúne
muy pocos requisitos: “Un grupo consiste en dos o más personas que comparten
normas con respecto a ciertas cosas y cuyos roles sociales están estrechamente
intervinculados” (Newcomb, Th: Manual de Psicología Social; Eudeba, Bs. As,
1964. pág.571).
Según
Olmsted “Un grupo será definido como una pluralidad de individuos que se hallan
en contacto los unos con los otros, que tienen en cuenta la existencia de unos
y otros, y que tienen conciencia de cierto elemento común de importancia”
(Olmsted, M.S.: El Pequeño grupo. Paidos, Bs. As., 1963, pág. 132).
Las
características del grupo, tal cómo lo concibe la Dinámica de Grupos, son las
siguientes:
1. Una asociación definible; una colección de dos o más personas identificables por nombre o tipo.
2.
Conciencia de grupo: los miembros se
consideran como grupo, tienen una percepción colectiva de unidad, una
identificación consciente de unos y otros.
3.
Un sentido de
participación en los mismos propósitos; los miembros tienen el mismo objeto modelo
o metas ideales.
4.
Dependencia recíproca en la satisfacción de necesidades; los miembros necesitan ayudarse mutuamente para lograr los propósitos
para los cuales se reunieron en grupo.
5. Acción recíproca; los miembros se comunican unos con
otros.
6. Habilidad para actuar en
forma unitaria; el grupo puede comportarse como un
organismo unitario.
Cabe agregar aún que el grupo debe tener una estructura
interna, es decir, una distribución de
roles que se reconocen.
La
Dinámica de grupos ha señalado que el grupo puede tener varios tipos de efectos
(o poderes), entre los que señalamos:
Efecto terapéutico o de
ayuda: todo grupo tiende a mejorar a sus integrantes,
cuando las condiciones del grupo son positivas, es decir, a brindarles la
posibilidad de desarrollar capacidades o potenciales y de superar problemas
personales por el mero hecho de compartir una situación con otros.
Efecto educativo: los grupos pueden ser empleados con el fin expreso de aprender. En tal
caso, existirá coincidencia entre el fin y lo que denominamos efecto. La
dinámica del grupo se encaminará directamente a producir aprendizajes, de
diversa índole entre sus miembros.
Pueden
organizarse grupos con el fin de tomar decisiones o resolver problemas. En
ellos se producirá efecto educativo aunque no sea el fin expreso del grupo.
La
Dinámica de Grupos y en especial sus técnicas, se convierten así en armas o
instrumentos del educador. Pero esto implica varias exigencias: que el educador
ha de conocer las técnicas y entrenarse especialmente en su manejo; que el
grupo de clase debe efectivamente ser considerado como un grupo, debe funcionar
como tal, es decir, atenerse a las regulaciones establecidas y deberán
abandonarse prejuicios y tradiciones rutinarias en cuanto al concepto de educación.
Esta
tarea de revisión será muy importante para una adopción efectiva de nuevas
ideas y para la producción de cambios en los sistemas educativos.
Principios Básicos de la Acción de Grupo
1. Ambiente
El
grupo debe actuar dentro de un ambiente físico favorable, cómodo, propicio para
el tipo de actividad que ha de desarrollarse. El ambiente físico influye sobre
la atmósfera del grupo, y por tanto debe ser dispuesto de modo que contribuya a
la participación, la espontaneidad y la cooperación de todos los miembros.
2. Reducción De La Intimidación
El
actuar en grupo puede producir sentimientos de temor, inhibición, timidez,
hostilidad que se engloban en el concepto de intimidación. La reducción
de las tensiones favorece el trabajo y la producción de los grupos. Los
miembros deben conocerse lo mejor posible, ser tolerantes y comprensivos.
Cuando se está cómodo y tranquilo, a gusto con los demás, la tarea resulta más
provechosa y gratificadora, y el sólo
hecho de estar juntos es valioso.
3. Liderazgo Distribuido
Todo
grupo requiere una conducción (liderazgo) que facilite la tarea y favorezca el
logro de los objetivos, pero esa conducción ha de ser distribuida en todo el
grupo con el fin de que todos los miembros tengan oportunidad de desarrollar
las correspondientes capacidades. Por otra parte, el liderazgo distribuido
favorece la acción y la capacidad del grupo.
4. Fomulación Del Objetivo
Deben
establecerse y definirse, con la mayor claridad, los objetivos del grupo. Pero
esto debe hacerse con la participación directa de todos los miembros, pues de
tal modo se incrementa la conciencia colectiva y el sentido de nosotros
indispensable para el buen funcionamiento del grupo.
5. Flexibilidad
Los
objetivos establecidos deben ser cumplidos de acuerdo con los métodos y
procedimientos que se hayan elegido. Pero si nuevas necesidades o
circunstancias aconsejan una modificación de los mismos, debe existir en el
grupo una actitud de flexibilidad que facilite la acción constante hacia
los nuevos requerimientos.
6. Comprensión Del Proceso
Debe
prestarse atención no sólo al tema que se está tratando sino también a lo que
ocurre en el grupo en el transcurso de la tarea: roles que desempeñan los
miembros, reacciones, tensiones, inhibiciones, ansiedad, manera de enfocar los
problemas, resolución de conflictos, etc. La comprensión del proceso favorece
una participación efectiva y oportuna, facilita el logro de objetivos, y
permite ayudar a los miembros que en un momento dado lo necesiten.
7. Evaluación Continua
El
grupo debe saber en todo momento si los objetivos y actividades responden a las
conveniencias e intereses de los miembros. Para ello se requiere una evaluación
o examen continuo que indague hasta que punto el grupo se halla satisfecho y si
las tareas han sido cumplidas. Esto permite introducir cambios de acuerdo con
el principio de flexibilidad antes expuesto.
Los
métodos de enseñanza socializada tienen por principal objeto - sin descuidar la
individualización - la integración social, el desenvolvimiento de la aptitud de
trabajo en grupo y del sentimiento comunitario, como, asimismo, el desarrollo
de una actitud de respeto hacía las demás personas.
Enseñanza
socializada no es precisamente enseñanza colectiva, ya que en ésta el trabajo
puede ser orientado individualmente. La enseñanza socializada, se realiza,
principalmente, por grupos o mediante otras formas que agrupen a los alumnos en
torno de objetivos comunes y que todos se sientan responsables de la
realización de tareas comunes, para lo cual tienen que coordinar esfuerzos.
Unicamente
la enseñanza socializada puede atenuar el individualismo que impera en la
práctica de la mayoría de las instituciones educativas y de la propia sociedad.
Este individulismo contribuye a aumentar las tendencias egoístas que concluyen
por aniquilar a un gran número de alumnos, infundiéndoles sentimientos de
incapacidad o de exagerado valor personal.
La
enseñanza socializada tiene el mérito de conducir al estudiante a trabajar en
grupo, de acuerdo con sus posibilidades y preferencias, contribuyendo con lo
que cada cual pueda a la realización de una tarea común que será ejecutada
mediante la suma de los esfuerzos de todos, o mejor, con la integración de esos
esfuerzos. Otro aspecto positivo es que el estudiante se integra en el trabajo
común siguiendo sus peculiaridades y preferencias y es, asimismo, llevado a
practicar lo que sea necesario para atender a las necesidades del grupo,
desenvolviendo, por así decir, la capacidad de
cooperación.
Dentro
de la organización actual de la institución es posible desarrollar esfuerzos en
el sentido de que sean efectivizadas prácticas de carácter grupal o
socializante, como:
1. Participación en discusiones, debates, seminarios, exposiciones, demostraciones.
2. Solución de problemas.
3. Realización de estudios de caso en grupo.
4. Lecturas grupales para posterior discusión.
5. Realización de visitas, excursiones y prácticas con los alumnos
organizados en grupos.
TÉCNICA
DE LA DISCUSIÓN
DEFINICIÓN
/ PROPÓSITOS
|
CARACTERÍSTICAS
|
DESARROLLO
|
Objetivo:
La discusión consiste en un trabajo intelectual de interacción de
conceptos, conocimientos e informaciones sin posiciones tomadas o puntos de
vista de defender.
¿Cuándo se utiliza?
- Para presentar un tema nuevo.
- Para abordar asuntos de actualidad.
- Asuntos que tengan fuerte motivación para la clase.
- Asuntos controversiales.
- Recapitulaciones de unidades o parte de ellas.
- Para hacer sondeos de los aspectos
intelectuales, emotivos y sociales de los
alumnos.
|
“La
Discusión se desarrolla en un clima democrático, sin hegemonía de ninguno de
los miembros y con el mayor estímulo para la participación activa y libre”.
1. Intercambio “cara a cara” entre personas que poseen un interés común
para discutir un tema, resolver un problema, tomar una decisión o adquirir
información por el aporte recíproco.
2. Requiere preparación previa del tema por parte de los participantes.
3. Requiere escuchar los argumentos, reflexionar acerca de lo que se
discute, aceptar o refutar la opinión ajena con una exposición lógica,
coherente de contra-argumentación.
4. Trabajo de colaboración intelectual de todos los participantes sin
posiciones tomadas.
5. El tamaño del grupo es una variable importante sobre los niveles de
participación de los alumnos (Dinámica de grupos Þ 6 a 8 participantes).
|
1. Con antelación se fija fecha
y tema a ser tratado y se hacen indicaciones bibliográficas.
2. Se nombra a un coordinador y a un secretario:
Coordinador:
Dirige la discusión, propone, aclara, da derecho de palabra, cuida
que se siga el tema,
Secretario:
Registra
las conclusiones.
3. Debe mantenerse la atención sobre el tema que se discute.
4. Se llega a la conclusiones por acuerdo o consenso.
5. Transcribir en el pizarrón el anuario de las conclusiones de la discusión.
|
TECNICA DE LA DISCUSION
Esta
técnica de enseñanza exige el máximo de participación de los alumnos en la
elaboración de conceptos y en la realización misma de la clase. Es un
procedimiento didáctico fundamentalmente activo. Consiste en la discusión de un
tema, por parte de los alumnos, bajo la dirección del profesor. Las clases de
discusión requieren preparación anterior por parte de los alumnos, por lo cual
el asunto a discutir debe ser presentado con anticipación y establecerse luego
el día de la discusión. Así, los alumnos, antes de discutir el asunto se
informan acerca de él; después de la discusión se aceptarán las conclusiones
adoptadas por la mayoría.
La
discusión consiste en un trabajo intelectual de interacción de conceptos,
conocimientos e informaciones sin
posiciones tomadas o puntos de vista a defender. Después se lleva a cabo un
trabajo de colaboración intelectual entre
los alumnos, en el cual, cada uno contribuye con aclaraciones, datos, informes,
etc., procurando la mejor comprensión del tema.
Los
inconvenientes de esta técnica tienen que ver con sus objetivos de proceso por
lo cual, los resultados no son inmediatos dando a veces la impresión de que se
pierde el tiempo y se fomenta la indisciplina. Por lo tanto, el profesor debe
estar motivado para sus alcances a largo plazo. De más está decir que esta técnica requiere que el profesor
domine bien su grupo de alumnos. Los resultados son, sin embargo,
compensadores ya que el estudiante es llevado a reflexionar, a exponer sus
puntos de vista, a escuchar atentamente los argumentos ajenos, a refutar o a
aceptarlos y a coordinar sus pensamientos.
La
discusión es, al comienzo de su aplicación, aparentemente dispersiva, pues
puede llevar a la clase fácilmente al tumulto: todos pueden hablar y protestar
al mismo tiempo. A medida que transcurren las sesiones, los alumnos se van
adaptando, y los trabajos van tomando un giro completamente diferente en cuanto
a orden, disciplina, respeto y rendimiento.
Además,
aquí estriba uno de los puntos altamente educativos de esta técnica, que
consiste en enseñar al alumno a discutir.
Discutir quiere decir: escuchar los argumentos de los otros, reflexionar acerca
de lo que se conversa, aceptar la opinión ajena o refutarla, pero siempre con
una exposición lógica, coherente, de contraargumentación.La discusión enseña a
escuchar, actitud no muy frecuentemente encontrada aún entre adultos. Discusión
en el sentido de intercambio de impresiones y su crítica, y nunca en el de “convencer o vencer al opositor” a
cualquier precio.
La discusión
presenta una serie de ventajas educativas y puede actuar como:
1.
Técnica de presentación de la
materia, cuando suministra un tema nuevo.
2.
Motivación - por el interés que
suele despertar - debido a las oportunidades de expresión que ella ofrece a los alumnos.
3.
Estímulo al raciocinio y al
dominio de si mismo, por el esfuerzo de argumentación llevado a cabo en forma
objetiva y lógica.
4.
Estímulo a la socialización, pues
conduce a ensamblar los argumentos propios con los de los demás participantes.
5.
Proceso de recapitulación, al
finalizar cada unidad didáctica.
6.
Forma de conocer mejor a los
alumnos en lo que atañe a sus aspectos intelectual, emotivo y social.
7.
Medio de educar al individuo para
el diálogo racional.
8.
Forma de estimular a los alumnos
tímidos o retraídos, para que participen en los trabajos.
Se aprovechan para las clases de discusión :
1. Los asuntos de actualidad.
2. Los asuntos que tengan una fuerte motivación para los estudios.
3. Los asuntos controvertidos.
4. Las recapitulaciones de unidades o de parte de ellas.
El
profesor anuncia, con antelación, el día y la hora de la clase de discusión, el
asunto a ser tratado. Hace indicaciones bibliográficas, sin impedir que el
alumno se sirva de otras fuentes y, por el contrario, elogiando esta actitud,
que debe ser estimulada.
El
profesor suscita dudas y atrae a los alumnos a discusión, con libre expresión
de cada uno. Establece el intercambio en torno de puntos de vista dudosos y,
entonces, va conduciendo la discusión de modo que no decaiga en punto muerto.
El profesor también estará atento a la participación de los alumnos, incentivando a los pasivos y tímidos,
seleccionando, de vez en cuando, algunos alumnos que considere capaces de
dirigir las discusiones. Las primeras experiencias pueden no resultar
satisfactorias, pero vale la pena intentarlo, por las oportunidades de
auténtica educación que se les brinda a los alumnos.
El
profesor, para asegurarse el buen resultado de las discusiones, debe crear en
la clase una atmósfera de confianza, de libertad sin formalidades, de modo que
los alumnos sean llevados a actuar lo más espontáneamente posible.
Algunas observaciones válidas para la eficiencia en las discusiones:
1. El tema en discusión debe ser mantenido siempre presente por el
profesor durante todo el transcurso de la misma; asimismo, debe mantenerlo con
perfecta claridad para no dar margen a dudas o malentendidos.
2. Debe ser evitado con habilidad:
a)
el alejamiento del tema principal
b)
la pérdida de tiempo en cuestiones secundarias
c) los comentarios repitiendo lo que ya fue discutido
d) el embarazo de los principiantes cuyas contribuciones sean rechazadas
e) la omisión de ideas fundamentales
f) la monopolización de la discusión por unos pocos alumnos
3. Debe ser transcripto en el pizarrón el sumario de la discusión, que
puede servir para todos los participantes de la misma.
4. El coordinador de la discusión puede ser el profesor o un alumno, y es
su deber:
a) proponer la cuestión a discutir,
b) aclararla,
c) obtener pronunciamiento de los participantes acerca de la misma,
d) no separase del asunto y no permitir que lo hagan,
e) orientar al secretario para las necesarias anotaciones en el pizarrón,
f) esforzarse para que todos participen, estimulando en mayor grado a los
tímidos y conteniendo a los monopolizadores,
g)
evitar que la discusión caiga en
punto muerto,
h) respetar y hace respetar los puntos de vista de los participantes.
Algunas
normas que pueden ser dadas a los alumnos para una participación mas eficiente
en la discusión son las siguientes:
1. Aportar preguntas ya
formuladas para la sesión, de modo que se pueda dar a la discusión un
sentido objetivo.
2. No aspirar a monopolizar la discusión. Los otros también tienen algo
que decir.
3. No volver a provocar discusión acerca de temas ya analizados. Esto
sería hacer las discusiones interminables.
4. En el caso de que las resoluciones aprobadas no satisfagan, procurar el
desarrollo de estudios particulares que posibiliten una mayor profundización
acerca del asunto enfocado.
5. Debe comprenderse que el buen desarrollo de la discusión depende, en
alto grado, de una actitud de respeto, orden y disciplina, sin dejar por eso de
expresarse libremente.
Una discusión puede ser apreciada, en su conjunto, de acuerdo con los
siguientes ítems:
1. ¿La discusión fue perjudicada por la falta de cooperación de los participantes?
2. ¿La discusión fue perjudicada por la falta de preparación de los participantes?
3.
¿Los objetivos fueron total o
parcialmente atendidos?
4. ¿Los participantes se desempeñaron satisfactoriamente en la discusión?
5. ¿Los participantes se sintieron unidos para resolver la tarea?
6. ¿Hubo actitudes individualistas, egoístas o exhibicionistas durante la discusión?
7. ¿El asunto sometido a discusión interesó a todos, o solamente a un
grupo de participantes?
8.
¿Se puede considerar
suficientemente esclarecido el tema en discusión o se hacen necesarias otras
discusiones, u otras formas de esclarecimiento?
Los
temas discutidos, si no llegasen a una forma aceptable en cuanto al contenido o
a la expresión, deben ser convenientemente explicados por el profesor, de modo
que se pueda orientar a la clase hacia una conceptualización más clara y
precisa.
Toda
discusión debe finalizar mediante una apreciación del profesor referida a los
trabajos realizados, procurando fortalecer y estimular los aspectos positivos y
criticar, constructivamente, los negativos.
Los
puntos de coincidencia, aceptados por la mayoría, serán vertidos en el pizarrón
por el secretario para que los alumnos puedan apuntarlos.
TÉCNICA
DE LA DEMOSTRACIÓN
La
demostración es el procedimiento más deductivo
y puede asociarse a cualquier otra técnica de enseñanza cuando sea
necesario comprobar afirmaciones no muy evidentes o ver como funciona, en la
práctica, lo que fue estudiado teóricamente . La demostración no es más que una
modalidad de la exposición, más
lógica, coherente y concreta, con la cual se procura confirmar una afirmación o
un resultado anteriormente enunciado. Demostrar
es presentar razones encadenadas lógicamente o hechos concretos que ratifiquen
determinadas afirmaciones.
Por
lo antes expuesto podemos decir que la demostración tiene varios objetivos:
·
confirmar explicaciones,
elecciones o puntos de vista
·
ilustrar lo que fue expuesto teóricamente
·
presentar una técnica o actividad
·
usar la demostración como un
esquema de acción concreta y segura para la ejecución de una tarea
·
convencer racional o empíricamente
en cuanto a la veracidad de proposiciones abstractas
El
uso de la demostración requiere del demostrador una experiencia previa de
estudio, investigación, trabajo de laboratorio, repetición de un fenómeno,
utilización de instrumentos, etc. Debe tener carácter de vivencia, es decir, el
demostrador debe haber experimentado y comprobado los pasos de la actividad
para, luego, poder exponerla y defenderla. El estudiante o demostrador debe,
por lo tanto, ser conducido a realizar experiencias y, de los resultados
obtenidos, extraer conclusiones en un esfuerzo de generalización.
La
demostración familiariza al estudiante con técnicas experimentales a la vez que
le procura formar una actitud de investigación, habida cuenta de que la misma
se realiza según una hipótesis, procurando demostrar su suposición.
La
demostración permite formar en el estudiante la mentalidad científica, lo
orienta para enfrentar situaciones novedosas o problemáticas, le procura medios
para repetir, explicar y comprobar un fenómeno o actividad de manera lógica y
racional, le fortalece la confianza en sí mismo para poder convencer acerca de
la veracidad de lo que demuestra.
La demostración puede ser:
1.
Intelectual: cuando es realizada mediante una
concatenación coherente y lógica de pruebas y razonamientos.
2.
Experimental: cuando la comprobación se lleva
a cabo mediante experiencias, provocando fenómenos comprobatorios.
3.
Documental: cuando la comprobación es
realizada a través de hechos históricos o por acontecimientos actuales, pero
debidamente documentados.
4.
Operacional: cuando la demostración se basa
sobre una técnica de trabajo o en la realización de determinada tarea, casi
siempre con el auxilio de máquinas o instrumentos.
Sugerencias para llevar a cabo una demostración eficiente
1. La demostración debe ser vista por todos. Cuando eso no sea posible, es
aconsejable dividir la clase en grupos y realizarla rotativamente.
2. Es indispensable efectuarla de la manera más clara, sugestiva, directa
y simple que sea posible.
3. Debe ajustarse al tiempo disponible, no dejando partes de la
demostración para otra clase, a no ser que eso se produzca con intención didáctica, en el sentido de
dejar una parte para que los alumnos continúen el trabajo fuera del aula por su
cuenta .
4. Es imprescindible que el profesor planee las actividades de los
alumnos, su disposición y participación,
durante la demostración.
5. La demostración debe ser realizada con un ritmo que permita a todos
acompañarla y, asimismo, aclarar dudas.
El alumno debe seguir, explicar pasajes de un razonamiento o de una fase a otra,
detener la demostración, pedir explicaciones y solicitar aclaración o
justificación de un pasaje que no se muestre suficientemente claro.
6. Explicar o pedir explicación de cada fase de la ejecución, resaltando
la importancia en el cómo y en el por qué.
7. El expositor debe hacer la demostración lo más didácticamente y de la
manera más perfecta posible, pero sin afectación.
8. Debe ilustrar la demostración con grabados, dibujos, mapas, diagramas,
esquemas, fases de la operación, etc.
9. Debe ser preocupación constante del profesor interrogar constantemente
a los alumnos durante la demostración, a fin de ir procediendo a un trabajo de
sondeo y de fijación. Es importante que no se pase de una fase a otra si no
existen buenos indicios de que todos hayan entendido la anterior.
10. Conforme sea el tipo de la demostración, deben ejecutarse las tareas de
la manera en que ellas se realizan, auténticamente.
11. Debe procurarse que las demostraciones sean cortas, ya que difícilmente
se consigue una buena concentración de los alumnos en tareas de esa índole
cuando sobrepasan los minutos. Lo ideal serían las demostraciones que no
excedieran de los 15. 20 minutos.
12. Siempre que sea posible, debe llevarse a los alumnos a que repitan la
demostración después de que ésta sea
completada por el expositor.
13. Cuando los alumnos realicen demostraciones no debe olvidarse
proporcionales las informaciones necesarias y minuciosas que requiera cada caso.
MÉTODO
DE PROYECTOS
El
método de proyectos tiene por finalidad llevar al alumno a realizar algo. Es un
método esencialmente activo, cuyo propósito es que el alumno realice, actúe. Es
en suma el método de determinar una tarea y pedirle al alumno que la lleve a
cabo. Representa, pedagógicamente, una riqueza extraordinaria de experiencia
que en modo alguno consigue proporcionar la simple solución teórica ya que con
la aplicación de este método la solución es por realización.
El
método de proyectos procura desenvolver el espíritu de iniciativa, de
responsabilidad, de solidaridad y de libertad. El proyecto es una cadena
organizada de actividades, dominada por un motivo central y podemos encontrar
cuatro tipos principales de proyectos:
1.
Proyecto de tipo constructivo: se propone
realizar algo concreto.
2.
Proyecto de tipo estético: se propone
disfrutar del goce de algo como la música o la pintura y con base en ese goce,
profundizar en el conocimiento de las bellas
artes.
3.
Proyecto de tipo problemático: se propone
resolver un problema en el plano intelectual.
4.
Proyecto de aprendizaje: se propone a adquirir
conocimientos o habilidades.
Las
etapas del proyecto son:
* Descubrimiento de una situación o relación del proyecto, en la cual el
docente ayuda a ver el problema, sugiriendo situaciones a fin de sensibilizar a
los alumnos para la tarea.
* Definición y formulación del proyecto, en el cual el docente, ayuda a
los alumnos a formular el proyecto, su viabilidad y establecer sus limites.
* Planteamiento y compilación de datos, en el cual el docente, por medio
de preguntas y dudas aparentes, estimula a los alumnos para que elaboren el
plan de trabajo y reflexionen acerca de las dificultades que encontrarán, y
también dónde y cómo obtener elementos para su
ejecución.
* Ejecución, en la cual el docente, discretamente, estimula al alumno
para que se ponga en ejecución el plan anteriormente elaborado.
* Evaluación del proyecto, en la cual el docente orienta el espíritu
crítico de sus alumnos acerca del proyecto en marcha o sus resultados finales.
Como
puede observarse esta forma de trabajar da prioridad al razonamiento lógico, el
juicio crítico y el hacer antes que el escuchar o fijar memorizando.
El
método de proyectos se propone que el alumno logre una situación auténtica de
experiencia en la que está verdaderamente interesado. Estimula el pensamiento
de los alumnos y afina su capacidad de observación a la hora de escoger y
utilizar informes o instrumentos. Obliga a que las actividades tengan
propósitos definidos y que, por lo tanto, los resultados del trabajo sean concretos.
Es
una propuesta para que los alumnos sean capaces de planificar sus acciones de
forma integral con la finalidad de que aprovechen los elementos que se
disponen, organicen las acciones a realizar, deslinden sus responsabilidades,
satisfagan sus intereses y necesidades y eviten frustraciones y fracasos.
Las ventajas que
se le reconocen a los proyectos como técnica didáctica son los siguientes:
1. Implican encarar situaciones problemáticas atractivas para los alumnos
y que, por lo tanto despiertan su interés.
2. Los alumnos adquieren hábitos de trabajo cuando buscan, por si mismos,
los caminos e instrumentos para solucionar los
problemas.
3. Crece el rigor y el esfuerzo favoreciendo la autocorrección y la autoevaluación.
4. El hecho de participar en un grupo donde trabajan todos activamente
lleva a la acción.
5. Favorece la creatividad y el aporte de iniciativas y punto de vista
propios y originales para encarar las situaciones problemáticas.
6. La complejidad y variedad de actividades a realizar favorece las
posibilidades de participación para todos los integrantes del grupo.
La organización de
los proyectos de trabajo en cuanto a su diagramación puede hacerse de
diferentes formas siempre que se responda a los siguientes requisitos:
a) Enunciado claro y sencillo de los propósitos que se persiguen o de los
objetivos que se esperan lograr.
b) Secuencia ordenada y completa de las acciones a realizar para poder
lograr los objetivos.
c) Señalar, en forma personalizada, al responsable de cada una de las acciones.
d) Indicar con claridad la técnica con la que se va a evaluar cada una de
las acciones y el tiempo de concreción de la
evaluación.